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En la farsa del comerciante Malofeeva eran dadas las piezas ' Napoleón Pervyj, o los Rusos en 1812 ', o ' Kozma.Рощин-el bandolero del Volga ', se oían los tiros y los gritos, de las aberturas en el techo hacía caer el humo.
En las farsas se usaban muchos trucos, que mostraban la inventiva grande de sus directores de escena. En una de las escenas el Arlequín era salvado de la persecución, de la carrera saltaba en el espejo sobre la chimenea y a través del instante pasaba sobre la escena sobre un monstruo fantástico. Lo bastaban por el pie, el pie se estiraba a toda la escena y se desgajaba al fin, y el Arlequín desaparecía. A la escena salía importante las dimensiones enormes el gallo. Del huevo, que ha dejado caer el gallo, salía el Arlequín omnipresente. Al fin consiguió atrapar al Arlequín, lo cortaban a algunas partes, han cargado por estos pedazos el cañón y han disparado. Se oía el estrépito, el humo, y aparecía, sea como fuere, el Arlequín que ha revivido...
el Planteamiento de las pantomimas se realizaba con los cambios de muchas decoraciones. ' el cambio Puro ' de un cuadro a otra se realizaba muy rápidamente: en el momento necesario los carpinteros se tiraban de las rejillas hacia abajo, teniendo en los manos la cuerda de la cortina, y levantaban impetuosamente por su peso hacia arriba.
En algunos casos en las farsas aplicaban difícil teatral mashineriju.
Teniendo en la disposición de aceite, y más tarde las lámparas a petróleo, los alumbrantes de las farsas conseguían los efectos asombrosos: el brillo del relámpago, el incendio, la salida y el ocaso del sol o la luna. La dirección de los teatros imperiales invitaba a los mecánicos burdos para convenir y los efectos necesarios teatrales y la iluminación.
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