| os encontráis: I.A.Dmitrievsky
Apareciendo la escena, Dmitrevsky sorprendía a los espectadores con la maestría. Tanto como todos los artistas buenos del teatro del clasicismo, él sabía perfectamente leer los versos, sabía las recepciones teatrales, que expresaban los estados determinados de las alma: la ira, la alegría, la sorpresa. La declamación escénica, que ha preparado el s de Rusia la actividad literaria De m. V.Lomonosova, el S A Trediakovsky y A.P.Sumarokova, era llevado por ello hasta la perfección. Dmitrevsky poseía el don de la metamorfosis. Los contemporáneos contaban que en la comedia de Molière ' el Anfitrión ', habiendo cambiado el panuelo rojo en blanco, Dmitrevsky mudaba de cara así, como si ante el espectador había otra persona. En la sala ' trepetali del horror: junto a la realización Dmitrevsky los papeles Sinava en la tragedia ' Sinav y Truvor ', cuando había una sombra Truvora - Dmitrevsky eran leídos por el monólogo largo... Moviendo con la silla por atrás, como si perseguido por esta sombra, acabe, levantando de puntillas '. A diferencia de F. Volkova, que poseía ' loco ' el temperamento, Dmitrevsky siempre era equilibrado, poseía perfectamente soboju. Algunos contemporáneos, la verdad, encontraban su juego un poco enfático. Perfectamente sabiendo las recepciones del clasicismo, Dmitrevsky ha percibido las líneas del nuevo juego de actor aportado por la dirección de ilustración y por su aspiración a entregar el sentimiento natural, los movimientos finísimos del alma humana. La influencia grande en la formación Dmitrevsky prestaba su conocimiento con los escritores de D.I.Fonvizinym e I.A.Krylovym.
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